Qué hay adentro de 385 ofertas cargadas a mano
385 ofertas activas, 291 con Brasil como mercado principal, doce nichos con tamaño suficiente para mirarlos y medianas de entre 84 y 112 días con anuncios al aire. Qué se ve cuando se mira todo junto, de dónde salen estos números y qué no prueban.
Antes de leer los números: hay cinco cosas que estos datos no pueden decir, y conviene saberlas. Abrir
Anunciar no es vender. La cantidad de anuncios activos es plata puesta en publicidad y nada más. No es facturación, no es ventas, no es margen. Alguien puede tener doscientos anuncios corriendo y perder en cada venta, y desde afuera se ve idéntico al caso contrario.
Ese número tampoco es comparable de forma limpia. Una misma pieza se cuenta varias veces según cómo esté armada la cuenta publicitaria, así que dos anunciantes haciendo prácticamente lo mismo pueden dar conteos muy distintos. Los promedios por país y por nicho que publicamos arrastran eso: sirven para ver órdenes de magnitud, no para ordenar un ranking.
No hay una fecha de corte real. Decimos "al 26 de septiembre de 2026" porque es cuando armamos el número, pero cada ficha conserva el conteo de la última vez que alguien la abrió. Son observaciones tomadas en fechas distintas, promediadas juntas.
El catálogo está sesgado, y sabemos hacia dónde. Lo cargan tres personas: pesa qué idiomas leemos, qué se nos ocurrió buscar y qué nos llamó la atención. Y hay un sesgo estructural: cuantos más anuncios tiene una oferta, más fácil es que la encontremos. O sea que el catálogo sobrerrepresenta a las ofertas publicitariamente grandes.
Algunos campos son decisiones nuestras, no hechos.El país principal de una oferta que corre en varios es el que marcó quien la cargó, no necesariamente donde más gasta. Las etiquetas de señal son criterio nuestro. Y hay una categoría «otro» en las plataformas de cobro que se lleva casi una de cada cuatro ofertas.
Nada de esto se arregla escribiéndolo, pero sí cambia cómo se lee. Cualquiera de estos números se puede chequear gratis en la Biblioteca de Anuncios de Meta, que está en vivo y no depende de nosotros.
Tenemos 385 ofertas activas cargadas en el catálogo. Las cargamos nosotros, de a una, tres personas, mirando anuncios en Meta y abriendo páginas de pago hasta el final. Los números que siguen son de un corte del 26 de septiembre de 2026. Mañana son otros.
Conviene decir desde el arranque qué es esto. No es un censo del mercado de productos digitales, ni una muestra representativa de nada: es lo que tres personas encontraron y decidieron cargar, con todo lo que eso arrastra encima. Los idiomas que leemos. Lo que se nos ocurrió buscar. Lo que nos llamó la atención un martes a la tarde. Si mañana se suma alguien que lee polaco, el catálogo cambia de forma en una semana.
Y hay algo que se va a repetir acá todas las veces que haga falta: la cantidad de anuncios activos no es facturación, no es ventas, no es rentabilidad, y no es lo que le queda a nadie en el bolsillo. Es plata puesta en publicidad. Nada más. Alguien puede tener doscientos anuncios al aire y estar perdiendo en cada venta, y desde afuera se ve igual que el caso contrario.
Cómo se arma
No hay una máquina atrás. Alguien ve un anuncio, lo sigue hasta la página, abre el checkout, anota el precio, mira qué se ofrece, busca cuántos anuncios activos tiene esa oferta y desde cuándo, y recién ahí la carga. Eso lleva tiempo, y por eso el catálogo tiene 385 ofertas y no 40.000.
La contracara es que se mantiene a mano, y una oferta que se apagó ayer puede seguir figurando como activa hoy. En cualquier momento hay una parte del catálogo de espiad desactualizada. No es un accidente: es la forma que tiene una lista revisada persona por persona.
Hay un número que, sin la aclaración pegada al lado, se lee al revés. Desde la última medición anotada, 153 ofertas bajaron su cantidad de anuncios activos y ninguna la subió, con una caída promedio de 56. Pero el conteo anterior es de cuando cargamos o revisamos esa oferta, no de un corte del mes pasado, y volvemos a mirarla justamente cuando sospechamos que se apagó. Que 153 hayan bajado y ninguna haya subido dice más de cuándo miramos nosotros que de lo que pasó afuera.
Doce nichos, y cinco se llevan la mitad
Los doce nichos con más ofertas cargadas juntan 325 de las 385. Las otras 60 están en nichos de los que no tenemos el detalle acá, así que de esos no decimos nada.
Los cinco más cargados juntan 197, más de la mitad del catálogo:
- educación: 46 ofertas, con un promedio de 71 anuncios activos
- espiritualidad: 43 ofertas, promedio de 49 anuncios
- recetas: 40 ofertas, promedio de 65 anuncios
- salud: 35 ofertas, promedio de 165 anuncios
- finanzas: 33 ofertas, promedio de 113 anuncios
Abajo vienen relaciones y bienestar, con 28 ofertas cada uno y promedios de 86 y 119 anuncios; fitness, con 25 y 108 de promedio; manualidades, con 16 y 37. Y más abajo todavía: belleza con 11, edición con 10, marketing con 10.
Que un nicho aparezca acá con diez ofertas no lo vuelve un nicho chico del mercado: lo vuelve uno que casi no miramos. Y de las 60 que quedan afuera de la lista no podemos decir ni eso.
Lo mismo vale para los promedios. Salud tiene el más alto de los doce nichos que podemos mirar, 165 anuncios, sobre 35 ofertas. Alcanza con que dos o tres tengan muchísimos para que el promedio se levante entero y no describa a ninguna de las otras 32. Un promedio sobre 35 casos es un número frágil, y este lo es.
Brasil es casi todo el catálogo
De las 385 ofertas, 291 tienen a Brasil como mercado principal. Después viene México con 34, Argentina con 19, un cajón de "otros" con 18, Estados Unidos con 17, Portugal con 4, un caso suelto en España y otro marcado como internacional.
Esto no dice que Brasil sea el mercado más grande de productos digitales. Dice que ahí es donde miramos: el portugués se lee bien desde acá y arrancamos por ahí. El sesgo es nuestro, no del mercado.
Hay una diferencia que llama la atención: México, con 34 ofertas, promedia 153 anuncios activos, y Estados Unidos, con 17, promedia 143. Brasil, con 291, promedia 71. Puede ser que afuera encontremos sólo las más visibles, las que se cruzan sin buscarlas, y que en Brasil carguemos también las chicas. Puede ser otra cosa. Con 17 casos no hay manera de saberlo.
Cuánto llevan al aire
No tenemos calculada una mediana del catálogo entero, y no la vamos a estimar. Lo que hay son promedios de días activos por nicho y medianas por etiqueta.
De los doce nichos con promedio de días, ocho están arriba de los 100 y cuatro no: manualidades con 69, el más corto de los doce; espiritualidad con 92; bienestar con 97; edición con 100 justo. Entre los de arriba, salud promedia 152 días, marketing 142, finanzas 127 y recetas 126. La comparación es entre esos doce y nada más: del resto no tenemos el número.
Los días activos son días con anuncios corriendo. No son días vendiendo ni días ganando. Una oferta puede sostener un anuncio con dos dólares por día durante ocho meses y aparecer en la misma lista que una que gasta mil.
Las etiquetas son nuestras
A cada oferta le ponemos una etiqueta a mano, según cuántos anuncios tiene y hace cuánto. El reparto de hoy: 217 en "nuevo", 144 en "señal fuerte", 20 en "en observación" y 4 en "locura".
De esos grupos sí tenemos medianas, que aguantan mejor que los promedios: no se las lleva puestas un caso extremo. En "nuevo" la mediana son 84 días con anuncios al aire; en "señal fuerte", 112; en "en observación", 84; en "locura", 106. Los promedios de los mismos grupos: 96, 137, 104 y 129.
Esas etiquetas describen presencia publicitaria y nada más. "Señal fuerte" quiere decir que hay bastantes anuncios corriendo desde hace bastante tiempo. No quiere decir que venda, no quiere decir que le cierren los números, y no es una sugerencia de hacer nada con eso. La distancia entre el grupo más grande y el de señal fuerte son 28 días de mediana. No es un abismo.
Por dónde se cobra
Las páginas de pago que llegamos a identificar con nombre son once. Hay además un cajón anotado como "otro" que agrupa 95 ofertas, y de 54 ofertas no tenemos checkout registrado. Lo anotado suma 331 de las 385.
Donde hay un checkout anotado es porque alguien abrió esa página de pago y la vio. En el resto no llegamos hasta el final del embudo, o llegamos y no quedó registrado.
El checkout no depende de nuestro criterio: es el que es. Tampoco dice cuánto vende cada oferta ni qué plataforma anda mejor. Es dónde aparece el botón de pagar.
Cómo chequear cualquiera de estos números
Todo lo de arriba salió de mirar anuncios públicos, y cualquiera puede hacer lo mismo sin pagar nada: la Biblioteca de Anuncios de Meta es pública, gratis y no pide cuenta. Poné el filtro de país, buscá por palabra o por página, y vas a ver los mismos anuncios que vemos nosotros, con su fecha de inicio.
Si algo de esta nota te interesa, andá a verlo ahí antes que acá: nuestra foto es de una fecha y la biblioteca está en vivo.
Lo que queda después de mirar 385 ofertas juntas es más modesto de lo que parece. Se ve dónde buscamos, cuánto aguantan los anuncios al aire y por cuántos lados distintos se cobra. Lo que no se ve, y no se va a ver desde afuera, es a quién le está yendo bien.